Después de construir el amplificador podemos optar también por armar nuestra propia caja acústica o bafle que vaya acorde con el diseño del propio amplificador.
A la hora de dimensionar y construir un bafle hay que tener en cuenta algunos parámetros como el tipo de caja, abierta, de compresión, de tipo bass-reflex, por ejemplo, este último está indicado para reforzar más los graves, el volumen interior de la caja..., y otros muchos aspectos de los cuales desconozco, pero como mi intención no era más que construir simplemente una caja acústica sin entrar en demasiados detalles, a partir del diámetro de los altavoces de los que disponía, opté por buscar bafles comerciales con altavoces similares y a partir de sus características y dimensiones construir el mio.
En este caso disponía de dos altavoces, el primero de 4 pulgadas y 1 vatio de potencia, y el segundo de 2 pulgadas y 0,5 vatios, ambos de 8 ohmios de impedancia.
Antes de nada, una cosa interesante es saber el porqué de albergar los altavoces dentro de cajas, la explicación es sencilla, el sonido en esencia se produce mediante la compresión del aire que produce una fuente de sonido cuando vibra, un altavoz se basa en que genera el sonido mediante la vibración del cono el cual es movido por una bobina que está conectada al amplificador.

Este efecto se puede notar muy fácilmente con unos auriculares poniendo el volumen al máximo, si los sujetamos solo por el cable apenas suenan y se escucha con un tono muy agudo, pero si los cogemos con la mano solo por la parte de atrás formando con estas una especie de cuenco como si fuéramos a beber agua a una fuente cerrando los bordes de la manos entorno a los auriculares, notaremos que el sonido es más fuerte y grave, precisamente porque una parte del sonido queda atrapado y absorbido en el interior del hueco que hemos creado con nuestras manos y no se anula el sonido de la parte delantera.
Pero siguiendo con la construcción, una vez que tengamos los altavoces y teniendo claro cuál va a ser el tamaño del mismo lo siguiente es elegir el material, lo común es la madera, en este caso he optado por la madera de contrachapado aunque se pueden usar otros tipos de maderas.
Cuando esté marcado en la madera las partes que componen la caja las recortaremos y las uniremos con cola blanca u otro adhesivo, si las uniones entre las partes no quedan bien ajustadas para tapar las juntas podemos usar masilla, después una vez seco se lija y quedará liso.


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Masilla tapando juntas |
Después he colocado el tubo del bass-reflex cuya función es aprovechar parte de la energía sonora que genera la parte de atrás del altavoz para reforzar las frecuencias de los sonidos graves.
En este caso he empleado un pequeño tubo de cartón, aunque he elegido al azar el tamaño del tubo existen fórmulas para calcula de forma muy precisa su longitud y la superficie que debe de tener, así que el que quiera profundizar más en este aspecto dejo una enlace para realizar los cálculos.
Una vez pintado y barnizado el exterior (o como más nos guste) he unido los altavoces a la caja con adhesivo de contacto, y a continuación forré el interior con un material que absorbiera el sonido para evitar que las ondas sonoras se reflejen y reboten en el interior creando distorsiones reduciendo la calidad del sonido.

Este material puede ser fibra de vidrio o de poliester, en nuestro caso como no va a ser para uso profesional cualquier material de los de andar por casa valdrá como el corcho blanco o materiales similares que se usen para el embalaje.
Una vez todo montado se realizan las conexiones de los altavoces conectándolos en paralelo y de estos a un conector para la conexión con el exterior.